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Trampas al solitario.

El Real Decreto-ley 3/2013, de 22 de febrero lleva por título: “por el que se modifica el régimen de las tasas en el ámbito de la Administración de Justicia y el sistema de asistencia jurídica gratuita.” La modificación de las tasas judiciales era algo demandado insistentemente y el gobierno ha tardado poco en reaccionar. Pero no es este el tema que me ocupa en el presente post.
A pesar de su denominación, en este Real Decreto-Ley encontramos, entre sus disposiciones finales, una relativa a medidas financieras para la mejora de la liquidez de las pequeñas y medianas empresas, y otras medidas económicas complementarias. Concretamente es la DF 3ª.

En virtud de la misma se prorroga por un año más una medida excepcional que se adoptó en 2008. Esta medida fue establecida por el Real Decreto-Ley 10/2008. Según su exposición de motivos se adoptaba con el objeto de evitar, dada “La reciente evolución de la actividad económica internacional [que] nos sitúa[ba] en un contexto excepcional”, la reducción obligatoria del capital de las sociedades mercantiles (S.L. y S.A.) como consecuencia de “las pérdidas por deterioro del inmovilizado material, de las inversiones en inmovilizado y de las existencias, el régimen societario aplicable, sin que ello suponga, por lo demás, alteración del correspondiente régimen contable.” (la negrita es mía). Aludiendo a «las pérdidas coyunturalmente significativas en determinadas compañías«.

De acuerdo con ello se estableció que las pérdidas derivadas del deterioro del inmovilizado material,  y de las inversiones inmobiliarias, reconocidas en las cuentas anuales, no computaran a unos efectos específicos. ¿Cuáles? A los efectos que determinan, de acuerdo con la normativa que regula las sociedades de capital, la posible disolución de la sociedad si esas pérdidas dejaran su patrimonio neto reducido a una cantidad inferior a la mitad del capital social. Posible disolución puesto que en estos casos la sociedad tiene una alternativa que consiste en aomentar o bien reducir el capital social en la medida suficiente.
De este modo sociedades con importantes inversiones en inmovilizado material, o que contaran con inmovilizado material en su activo se veían menos afectadas por esas pérdidas. El Real-Decreto de 2008 preveía que esta excepción tendría lugar con carácter excepcional en los dos ejercicios posteriores a su entrada en vigor (13 de diciembre de 2008). No es difícil deducir quien era el principal beneficiario de esta excepción. No obstante no puede negarse el posible efecto que esta controvertida medida, el mismo puede apreciarse en este excelente gráfico de @absolutexe.

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Transcurrido el término de vigencia que determinaba el Real Decreto-Ley de 2008 encontramos que el 31 de marzo de 2010, un nuevo Real-Decreto que lleva por título “por el que se amplía la vigencia de determinadas medidas económicas de carácter temporal” en su artículo primero prorroga la medida expuesta. Su artículo primero dispone: “Se renueva, sin solución de continuidad y a todos los efectos legales, durante los dos ejercicios sociales que se cierren a partir de la entrada en vigor del presente Real Decreto-ley, la aplicación de lo dispuesto en el apartado 1 de la disposición adicional única del Real Decreto-ley 10/2008, de 12 de diciembre.”

Un bonus de dos años para las empresas con inmovilizado material en su activo y con inversiones en el mismo. Justificando en la exposición de motivos que la medida “ha permitido amortiguar el impacto de la crisis en muchas empresas que, de otra manera, se habrían visto gravemente afectadas.” Aludiendo de nuevo a “La reciente evolución de la actividad económica internacional» y a «las pérdidas por deterioro, coyunturalmente significativas en determinadas compañías”, Así pues, nuestras empresas parece ser que no tuvieron suficiente con una excepción de dos años, y se les conceden otros dos años más para que saneen sus balances. Dos años después la situación internacional también seguía afectándonos de manera significativa y nos situaba en una situación excepcional que justificaba esta medida.
Esta vez encontramos que la medida esta vez no tuvo un impacto tan significativo, y si bien el ritmo de destrucción de sociedades de capital no fue tan alto como el que se vivió entre 2006 y 2007, el gráfico revela que el a partir de 2010 el número de extinción de sociedades se incrementa de manera considerable, sobre todo en Madrid.
Existe una posible explicación, y es que la prórroga de la medida se decretó en Marzo de 2010, cuando su vigencia estaba prevista para los ejercicios sociales de 2007 y 2008. Las pequeñas y medianas empresas suelen presentar sus cuentas anuales a final de año, de modo que a muchas es probable que la prórroga decretada en marzo de 2010 no les alcanzara al tiempo del cierre del ejercicio de 2009. Sería interesante averiguar que grandes compañías presentaban sus cuentas después de Marzo de 2010. Aunque también es cierto que en 2009, segundo año de vigencia de la medida originaria, el efecto de la misma es mucho menos acusado que en el primero.

¿Son suficientes cuatro años para que las sociedades de capital se desapalanquen? En España podría parecer que no, puesto que el Real Decreto aludido al principio de este post, el 3/2013, prorroga por un año más la posibilidad de que no computen las pérdidas por deterioro reconocidas en las cuentas anuales, derivadas del Inmovilizado Material, las Inversiones Inmobiliarias y las Existencias a los efectos que ya hemos explicado.
Y con una interesante novedad: “…así como respecto del cumplimiento del presupuesto objetivo del concurso contemplado en el artículo 2 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, no se computarán las pérdidas por deterioro reconocidas en las cuentas anuales, derivadas del Inmovilizado Material, las Inversiones Inmobiliarias y las Existencias.” Lo que viene a significar que las citadas pérdidas que supongan la insolvencia de una sociedad mercantil no motivarán que el acreedor pueda instar el concurso de acreedores.
Transcribo la justificación que recoge la exposición de motivos: “En este momento, dado que el proceso de consolidación bancaria va a suponer una nueva caída significativa del valor de mercado de los bienes inmuebles, se hace necesario la aprobación de una nueva prórroga de esta medida, al menos, durante este año, que es el tiempo mínimo para negociar la reestructuración de los pasivos del sector, y ampliar su ámbito de aplicación para evitar que las empresas del sector inmobiliario entren en situación de concurso de acreedores. Se prevé que esta será la última prórroga que haga falta ya que los ajustes en el activo de las entidades en los últimos años van a suponer un correlativo ajuste en el pasivo.”
¡Por fin se alude sin tapujos a las empresas del sector inmobiliario!

De todo lo expuesto aquí concluyo varias cosas. En primer lugar esta medida pudo tener un efecto positivo para muchas sociedades de capital, ya que tras su aprobación se aminoró de forma notable el ritmo de destrucción de las mismas. Sin embargo, después del primer año la medida empieza a perder eficacia, y pese a las prórrogas posteriores no se observa una desaceleración del ritmo de extinción de sociedades, más bien al contrario.

De manera que el mantenimiento de esta medida es cuestionable, tanto en 2010, como ahora; si bien ahora se declara que tiene por objeto, ya no evitar la disolución de las empresas del sector inmobiliario, sino el posible concurso de las mismas. Que después de cinco años se mantenga esta medida de carácter excepcional es algo que pone de manifiesto, una vez más,  las desproporcionadas dimensiones de la burbuja inmobiliaria en España; además de una manifiesta y negligente lentitud en estallarla.
Pero no sólo eso. Porque la prórroga de esta medida, justificable en un primer momento; después del tiempo transcurrido para que las sociedades hagan los deberes y se desapalanquen, sólo encuentra justificación en el afán de mantener con vida una serie de empresas zombies, fuertemente apalancadas, que durante más de cinco años se han librado de la obligación de reducir capital, aumentarlo, o extinguirse. Ahora, habida cuenta de que se encuentran fuertemente endeudadas, también se les exime de someterse al procedimiento concursal. Se sobreentiende que los acreedores de esas empresas fuertemente endeudadas, son, en su mayor parte, entidades de crédito, y dada la obsesión con la necesidad de que fluya el crédito, esta medida viene al pelo. Ya no sólo se dilata la obligación de que estas empresas desaparezcan sino que también se dilata que se inste contra ellas un procedimiento concursal. Y es que mal negocio sería que después de que los bancos nos han endosado a todos sus activos tóxicos vía Sareb, se encontraran con el «regalo» de las empresas del sector inmobiliario.  

En definitiva, una vez más, nos hacemos trampas al solitario. Fiamos todo a que tarde o temprano las cosas cambien y no se ataca el problema de raíz. No se hizo en un primero momento, y puede que hacerlo ahora sea mucho peor. Sin embargo, por muchas patadas hacia adelante que demos, la pelota ni desaparecerá ni se hará más pequeña. Veremos si el año que viene volvemos a ver otra prórroga de esta controvertida medida.

¡Despierta España!

Está cantado, ahora más claro y alto que antes. España va a pedir el rescate. España será rescatada y vendrá una apisonadora llamada Troika a destrozar lo poco que queda por destrozar.

Siempre he sido algo romántico y ahora que veo tan cerca la boca del lobo, antes la veía cerca pero ahora ya puedo olerle el aliento a la bestia, me resisto a hacerme a la idea. Tengo la vana esperanza que alguno de los dirigentes que han sido elegidos por el pueblo español diga: “¡Esperad un momento! Las cosas no tienen porqué ser así.” Y el dirigente se arremangara de verdad, e hiciera arremangarse a todos esos que están ahí pero que parece que no saben ni porqué ni para que están y se pusieran a hacer la cosas bien de una santa vez. Que en lugar de minar la confianza de los españoles día a día consiguiera que poco a poco volviéramos a creer en nosotros mismos. Que dijera: ¡Despierta España, levanta la cabeza y cómete el puto mundo, si no alguien que tenga más hambre y más ganas que tú vendrá y se lo comerá y tu te morirás!” Es probable que la falta de ese instinto depredador es lo que nos ha sumido en esta crisis tan brutal, lo ignoro y ahora mismo no tengo ganas de planteármelo. Simplemente estoy escribiendo.

Escribo lo que me gustaría que ocurriera, pero soy perfectamente consciente de que no va a ocurrir, y que si ocurriera esa persona sería inmediatamente desacreditada por su pasado. Y es que en esta España del 2012 no hay un solo personaje público que esté inmaculado. Unos porque llevan en el poder más años que Matusalén, otros porque sus inicios están forjados en el partido de turno y están donde están porque han sabido hacer la pelota y comer el rabo mejor que el que estaba a su lado. Pocos están por sus méritos y los que están siempre quedan relegados a un segundo plano. Y cuando salen al primero plano los pelotas y chupópteros se encargan de desacreditarles, a través del servil medio de comunicación de turno, para medrar y ocupar su lugar. Así se ha degenerado nuestra casta política. Por si fuera poco los que se suponen que deben hacer oposición miran hacia otro lado y hacen la vista gorda, no vaya a ser que lo que le hagan al que está en el poder se lo hagan luego cuando ellos lo alcancen.

En definitiva no hay nadie en el panorama político actual que pueda llevar a cabo mi romántica idea, nadie nos dirá eso de “Despierta España”. Seremos rescatados y la Troika vendrá, arrasará con todo, cobrará lo que se le deba y no volverá a crecer la hierba durante muchos años. El panorama es desolador. Lo más triste de todo es que sabiendo el potencial que tiene este país cuando está unido, muchos prefieren seguir divididos, esperar que vengan otros que lo estropeen todo más, y entonces sacar ellos su tajada. Esos muchos son auténticos carroñeros, ignorantes de que, cuando eso que esperan, ocurra, ya no habrá ninguna tajada que sacar, y que tanto los que ansiamos una unión como los que la rechazan quedaremos unidos durante mucho tiempo. Unidos en la miseria.

Para no acabar de una manera tan dramática tan sólo quiero decir una cosa más. Somos capaces de mucho más de lo que creemos, el reto es ese, creérselo.

¿Qué hacen?

– Una deuda de casi el 100% del PIB (Cada español debe unos 14.500 €)
– A fecha de hoy nos financiamos a diez años con un interés superior al 7%.
– La prima de riesgo ronda los 600 puntos básicos.
– Un rescate al sistema financiero (Bancos y Cajas) de 100.000 millones de euros.
– Un déficit energético superior a 25.000 millones de euros. (Que no se suma al de 8,9% de déficit público que España tuvo el año pasado)
– Un Estado que cuesta casi el 50% del PIB.
– 47 aeropuertos de los cuales en 2009 sólo nueve fueron rentables, y sin contar el aeropuerto fantasma de Castellón.
– Trenes de Alta Velocidad con estaciones donde no sube ni baja nadie.
– 76 Universidades (entre públicas y privadas).
– 5.639.500 de parados según datos de la última EPA.
– 1.728.400 de hogares con todos sus miembros activos en paro.
– Un 52,1% de los jóvenes de menos de 25 años en el paro.
– …

Pocos datos positivos vamos a encontrar si no retrocedemos mucho en el tiempo. El gobierno sube los impuestos y recorta derechos sociales. También toca subvenciones a partidos, sindicatos y patronal, y prevé reducción del número de concejales, pero con menor celeridad e intensidad. Dice Rajoy que sólo se puede elegir entre malo y muy malo, pero parece olvidar que entre lo muy malo hay alguna opción que nos sacaría antes de la crisis.

Todas las fórmulas que en campaña electoral defendió para salir del agujero se han ido por éste. Montoro dice que las circunstancias le obligan a dejarlas en “la orilla del camino” para avanzar hacia Europa.
Llegados a este punto uno se plantea si Europa es el camino correcto tal y como se están desarrollando los acontecimientos. A mí lo que me gustaría saber es qué circunstancias han cambiado para que las medidas que defendía el Partido Popular hace siete meses hayan dejado de ser válidas, porque sinceramente, las cosas están, no igual, sino peor que hace siete meses.

Y esto nos enlaza con la falta de transparencia en el dichoso rescate y el carácter siniestro que adquiere el dichoso MoU que con toda probabilidad se firmará mañana por el Eurogrupo, un memorándum del que hemos tenido noticia de su contenido gracias a la prensa internacional, y a los documentos que se remitían a los “lawmakers” de otros países. ¿Por quién nos toman señores del gobierno? Que en Europa se hagan las cosas de aquella manera no les faculta para hacerla del mismo modo en España, aunque los españoles les hayan otorgado la mayoría absoluta.
Ayer la Vicepresidenta del gobierno se remitía a un Real-Decreto de 1992 para defender el recorte en materia de prestaciones por desempleo. En 1992 gobernaba el PSOE y lo hizo hasta 1996, deberían tener más cuidado con las cosas que están haciendo, porque si son las mismas o similares a las que se hicieron entonces ya sabemos el final de la historia. El problema es que ahora ya estamos peor que en 1992, de modo que podemos acabar en un agujero tan profundo que ni siquiera Europa podrá venir a sacarnos.

Resumiendo, si Europa no nos deja adoptar las medidas que se nos vendieron como las efectivas para salir de la crisis, ésas que decía Rajoy que había adoptado Aznar en 1996, habría que considerar en decirle a Europa: dejadnos solos, que nosotros podemos. Si es la losa de deuda la que no nos deja adoptarlas, entonces deberíamos pensar en dejar de endeudarnos. El problema es ¿Cómo pagamos toda la que debemos? ¿Qué tal si hacemos caso a economistas como Daniel Lacalle, Carlos Rodríguez Braun o Juan Ramón Rallo y cercenamos el gasto de verdad? ¿Cuánto podrían pasar los sectores subvencionados con la mitad de las subvenciones en este país? ¿Cuánto ahorraría dejar en el parking todos los coches oficiales? ¿Qué ahorro supondría reducir el número y el salario de diputados autonómicos y provinciales si no quieren suprimirlos del todo? Se nos prometió en periodo electoral que se haría lo mismo que en el año 96, Rajoy y Montoro presumían de que sabían lo que tenían que hacer para sacar a España del agujero, pero no lo estamos viendo. Puede que Rubalcaba tenga razón, o nos mintieron, o son unos incompetentes. Puede ser que las circunstancias les hayan sobrepasado. En todo caso creo que el cabreo que tenemos buena parte de los ciudadanos sería menor si no se les hubiera llenado la boca presumiendo de que tenían el remedio de los males de la economía española.

A la vista de los datos con que empezaba este post no parece que estemos lejos de ser intervenidos, las consecuencias serían demoledoras, “es algo que no se contempla” oía en una tertulia hace dos días. Al parecer lo que tampoco se contempla es que las medidas adoptadas vayan a sacarnos de donde estamos, sólo hay que ver el resultado de la última subasta del Tesoro donde la demanda no ha alcanzado la oferta de deuda. De modo que si algo tenemos claro es que estamos mal, y que a corto plazo vamos a seguir igual, ya veremos que pasa después.

Rubalcaba ¿títere de Felipe?

Algunos han calificado de tibia la actuación de Alfredo Pérez Rubalcaba ayer en el Congreso. Hoy he leído algunos titulares que se hacen eco de que el PSOE no quiere un hombre de estado y les hubiera gustado que el ataque a Rajoy hubiera sido más directo.
Hace una semana Felipe González, respondiendo a Ana Pastor en los desayunos de RTVE, decía que no era lo que más le preocupaba el PSOE y que lo capital en estos momentos era la situación de España y el cómo sacarla de la crisis. Que si el PSOE iba o no iba a acabar como el PASOK griego no era lo preocupante en este momento, y después hizo referencia a algunos partidos socialistas europeos que han sabido recuperarse de duros varapalos como el que se sufrió el PSOE en las últimas elecciones.

A estas alturas de la película no llama la atención que un eterno de la política española como Rubalcaba sea capaz de adaptarse a la situación que atraviesa España y se convierta en un cayado, si bien no firme, desde luego útil para Mariano Rajoy. Lo que sí es sorprendente es que dentro de las filas del propio PSOE se critique esa forma de hacer oposición.
Es sorprendente por dos razones. La primera es que fue precisamente esa la principal crítica que se dirigió al PP cuando estaba en la oposición, básicamente que la oposición que hacía era electoralista, y que no ayudaba al gobierno a salir de la crisis. Esto puede ser discutible, pero que el PP en la oposición no puso mucho de su parte para ayudar a un Zapatero que agonizaba es algo que no se puede negar.
Y en segundo lugar es sorprendente porque en lugar de explotar, de cara a unas elecciones que aún quedan muy lejos, esta novedosa postura que adopta un partido de oposición en nuestro país desecha esta opción y crítica a su líder.

Bajo mi punto de vista la razón es bien sencilla, Zapatero no sólo se cargó España, sino que también ha dinamitado el PSOE. Que el PSOE está escindido en dos bandos no es nada nuevo, el problema son las ideas que parecen separar las dos facciones del partido. Mientras que la facción de Rubalcaba parece optar por una vía más conservadora, la vía zapateril, ahora chaconista, parece abogar por imitar lo que el PP ha venido haciendo hasta hace poco en la oposición.
De modo que gracias a Zapatero parece que Felipe González, el mismo que nos dejó en unas condiciones similares a las que vivimos a día de hoy, parezca un dirigente excepcional. Y no por lo que hizo, sino más bien por lo que dice en el presente. Aunque me cueste reconocerlo parece que Felipe González se ha convertido en un estadista y considera necesario anteponer los intereses del país a los del partido. Algo que para un ciudadano como cualquiera de nosotros es de Perogrullo para un político no parece tan obvio. Sólo hay que recordar, como vengo haciendo, la forma en que ha hecho oposición el Partido Popular y como ahora parece que lo que hizo el gobierno del PSOE no era tan descabellado. O puede que si que lo fuera, es más muchos opinan que lo que está haciendo el PP también es descabellado ahora. ¿Por qué se hace entonces? Pues porque nos lo dice Bruselas es así de fácil. De modo que mientras que en 2010 se hizo sangre de aquellas medidas impuestas que se adoptaron por el gobierno socialista, ahora el PSOE, aparentemente, toma un camino menos agresivo.

Y aquí es donde yo me pregunto ¿esto lo hace Rubalcaba solito? ¿El exministro del interior cuando tuvo lugar el chivatazo del bar Faisán se ha convertido en un estadista? ¿El que dijo que no merecíamos un gobierno que nos mintiera ahora opta por hacer una oposición leal? Puede que no lo quede otra, más que nada porque él formaba parte del gobierno que nos ha endeudado hasta las cejas. Es precisamente esta deuda y sus intereses los que nos ahogan y no nos dejan salir de la crisis. Pero yo recuerdo aquello de “Hay que salir a la calle” lo decían en el PSOE hasta hace bien poco. Personalmente considero que si el PSOE quisiera hacer sangre podría hacerla, puede que con relativo éxito, pero las medidas que se adoptaron ayer ponen las cosas más que fáciles.
De modo que algo ha cambiado. Y de ahí el título de mi post, ¿Es Rubalcaba el títere de Felipe? ¿Ha aconsejado Míster X a Rubalcaba que se lo tome con calma que si no podemos acabar muy mal? O ¿es que el Espíritu Santo ha bajado del cielo y ha imbuido sensatez a un político por primera vez en la vida?

Y digo sensatez porque creo que, independientemente de que las medidas adoptadas sean o no acertadas, lo más sensato es que los dos principales partidos de este país estén unidos. Es como debemos estar también los españoles para salir de la crisis.
Ahora bien, considero que a los españoles antes o después, creo que antes, se nos acabará la paciencia si las cosas no cambian pronto, y no sólo me refiero a la economía, sino también al modo en que se hace política en este país. La cuestión es la siguiente, si la economía se recupera antes de que la situación política se agrave ésta última se olvidará pronto y seguramente nos quedaremos como estábamos. Si ocurre lo contrario puede que vislumbremos nuevas sendas que nos conduzcan a una sociedad más justa donde no sólo importe la subida del IVA, la bajada de los salarios etc. ¿Qué es lo preferible? Si fuéramos una sociedad verdaderamente madura no sería necesario la quiebra del país para darnos cuenta de que las cosas no se han estado haciendo del todo bien desde 1978 ¿Lo somos?